martes 1 de noviembre de 2011

Al editor. (José Luis Mangieri... tres años ya...)

Tres años para seguir diciendo, que José Luis, era el mejor de todos. 
Si hubo alguien que comprendió la poesía, fue él.
La poesía, que no alcanza con escribirla.
Que no sirve si es poesía, poseía o paíseo (que es la forma en que se mete mano a un país y se olvida vivir para contarlo).
Ya pocas veces queda poesía si no está escrita. Se mueren grandes poetas detrás del mostrador de sus máquinas.
Sirven. Yo no digo que no. Alguien tiene que enumerar y descifrar esa inmensa perversidad de lo increíble.
Decir que sea decible para que no queden, tan siempre, en la basura sensaciones al ras del pellejo.
Pero estar donde queman las balas. Donde sea preciso ahondar el desequilibrio para abrir la realidad.
Y dejarlo todo, hasta las palabras. Para que queden escritas las grandes obras.
La acción diminuta, que todo el tiempo, empecinadamente, el mundo se va a ir a tragar.