lunes, 14 de marzo de 2011

Anuncios de la guerra.

Yo, que con el tiempo no he guardado nada detrás mis ojos,
sentí el sudor de sus cuerpos temblar en sus pasos.
Vi sus bocas desprender el humo y entrar en las sombras la rigidez de sus trotes.

Yo, sin más remedio, que he contemplado a estos príncipes en la oscuridad.
Que no he resistido nunca el olor de la sangre de estas bestias.
Tengo la imagen de sus crines, soberbias, como a un Dios, que no respeto más que con el miedo.

Y aún,
cuando los veo marcharse de mi juventud primera,
comprendo que esta noche,
los hombres que han de nacer en mí, serán siempre el reflejo de estas huestes. 
Y nada en el mundo podrá conmoverme otra vez.

domingo, 13 de marzo de 2011

Leyes fundamentales para ser un hombre

Atráe esta marea que murmura
tiéndete despacio
grita
haz temblar la tierra con un rayo

Pero no caigas,
deja que la nada precipite sobre tu garganta.

Arrójate,
Conversa.

Los hombres nacen de las palabras que te ahogan.
Lo que has sentido,
ha sido sentido antes por otros.

No midas,
no adecúes.

No tienes un patrimonio por el cual debas preocuparte.

Toma la risa
engéndrala de tu gracia
distribúyela por tus huesos
fondéate del polvo y bebe a la salud de cada extraño.
Revuélcate en la noche,
procura volver sano a casa.
Deja que tu ropa sea gastada por el roce de las estrellas.
No te quites nunca la mancha que el tabaco deja a tus lunas.
No pierdas tu sombrero,
Jamás apoyes tus pasos sobre tu bastón.

Primero de Marzo

Mientras bajo a un costado de línea
piruetas y equilibristas
Un perro negro asoma cansado
Será un día de contemplaciones hoy
De leer a Giannuzzi,
De libros.

Todo el mundo se toca la asfixia
sobre un renglón.

Rutina

Por la mañana anudamos corbatas
juramos ser muy serios.

por la tarde aquellos nudos comienzan a hundirse en el cuello

de noche ya... el hogar espera.
familia,
esposa,
hijos.

es muy difícil precisar con exactitud
en qué momento logramos estrangularnos.

A las siete menos cuarto...

A las siete menos cuarto,
todo el mundo huele a pólvora
pero la muerte
no asoma ni de prestado.

Por eso creo que es una turrada
venir a morirse después
de viejo,
sin saber
en qué día nos llenaron de plomo.

Y que nos cuenten en los números
sin fila
de una muerte natural
de una fosa común:

la vida.