domingo, 13 de marzo de 2011

A las siete menos cuarto...

A las siete menos cuarto,
todo el mundo huele a pólvora
pero la muerte
no asoma ni de prestado.

Por eso creo que es una turrada
venir a morirse después
de viejo,
sin saber
en qué día nos llenaron de plomo.

Y que nos cuenten en los números
sin fila
de una muerte natural
de una fosa común:

la vida.

No hay comentarios: